miércoles, 13 de enero de 2016

Bowie/Warszawa

Lunes 11 de enero de 2016, al despertar la primera noticia de la que me entero es sobre la muerte de David Bowie.

Abril de 1976, David Bowie viaja en un tren que lo lleva de Europa Occidental a Moscú, de repente,  el tren se debe detener por algún tipo de avería en la estación Gdansk en el norte de Varsovia.

Mi primer encuentro con Bowie se dió en una película llamada "El Ansia" en la que Bowie es un vampiro, no recuerdo la trama de la película ni tampoco la he vuelto a ver, pero aquella secuencia inicial de la película, a mis escasos 9 años nunca se me ha olvidado.

Después de informar a los pasajeros que el tren va estar parado varias horas en la estación, Bowie baja del mismo y comienza a caminar, no en la dirección sur hacia el centro y la zona turística sino en la dirección contraria: el norte y el barrio de Zoliborz.

Después de la muerte de Kurt Cobain compré el Unplugged de Nirvana, ¨The man who sold the world¨ me parecía la mejor del disco y del grupo, la repetía una y otra vez. Tiempo después me enteré que la canción era en realidad un cover de David Bowie.

El barrio de Zoliborz con sus grises, su gente con caras largas por todos lados, los edificios en líneas interminables resultaban una visión fascinante. Bowie en aquella época vivía en Alemaia Occidental y trabajaba muy cerca del muro de Berlín, Polonia se encontraba sumida en aquel comunismo forzado por la URSS. En el país y en particular en su capital el tiempo de alguna forma se había detenido, en algunos lugares la visión era la de una guerra continua e interminable.

A mediados de los 90 pocos tenían MTV, la oferta televisiva era escasa y el canal 7 por unos meses se volvió una especie de canal musical temporal, cuyos videos me influyeron a mí y a mis amigos. "Black Tie, White Noise" era mi favorito, un Bowie en traje azul, las trompetas y los coros, me parecía una canción increíble.

Al final de la travesía en Zoliborz, Bowie llega a una glorieta, entra a una pequeña librería y después de husmear un poco en ella compra un disco que llama su atención. Un rato más tarde regresa al tren para nunca más regresar a Polonia.

Debo confesar que hasta hace relativamente poco era yo casi completamente ignorante de la música de David Bowie, un día finalmente comeré a ingerir su discografía, empezando con pequeños bocados del Space Oddity y Ziggy Stardust, hasta acabar en un buffet de discos, entrevistas y cuanto documental se me ha puesto enfrente. A partir de ahí su vida y obra me pareció fascinante, ninguno de sus discos se parece a otro, siempre cambiante, siempre explorando.

Tiempo después y con la ayuda de su amigo Brian Eno,  Bowie toma pedazos de música del disco que compró en Varsovia y mezclado con con otros sonidos llegar a una pieza singular que llaman "Warszawa". La canción deja una sensación extraña después de escucharla, parece ser una marcha fúnebre pero también puede ser un himno de esperanza.

Hoy David Bowie está muerto, se me ocurrió que podía yo mismo hacer la pequeña travesía en esta ciudad que efectivamente es mucho como la canción: una ciudad solitaria, a veces gris, a veces llena de tristeza en las esquinas, pero también llena de esperanza y con colores florecientes en las aceras.

Algunas personas lloran a sus muertos, otras organizan conmemoraciones, yo preferí hacer este recorrido escuchando ¨Warszawa¨, pensando que Bowie se fué a las estrellas pero nos dejó acá su música, para caminar a veces en dirección contraria, en ciudades tristes o en ciudades alegres, siempre cambiando, siempre explorando.